Sacramentos y liturgia

“En la liturgia terrenal participamos en un anticipo de esta liturgia celestial que se celebra en la ciudad santa de Jerusalén a la cual nos dirigimos como peregrinos”  (Sacrosanctum Concilium 8).

Una vida sacramental

La Eucaristía y el Sacramento de la Reconciliación fortalecen nuestro camino diario de santidad y nos acompañan en nuestra vida de fe, esperanza y caridad. Los siete sacramentos son los canales privilegiados de la gracia divina en nuestras vidas.

La celebración de la liturgia nos une a la alabanza del cielo

Interpelada por los primeros cristianos que “fueron asiduos en la enseñanza de los apóstoles, fieles a la comunión fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones” (Hechos 2, 42), la Comunidad concede una especial importancia a liturgia. “La liturgia como irrupción de lo sagrado en el tiempo y en el espacio nos permitirá participar en la eternidad y en la infinitud de Dios y con ello anticipará la venida del Reino” (Libro de vida, n° 51).