Vida con María

“La comunidad pertenece a la Santísima Virgen”: esta afirmación de Marthe Robin nos anima a profundizar el misterio de María. María revela en su persona el misterio de la humanidad transfigurada e intercede por nosotros para que el corazón del hombre finalmente conciba su vocación oculta de criatura nacida por amor, para el amor. Ella es nuestro modelo de la unión íntima de la criatura con el Creador.

La espiritualidad mariana no es solo un aspecto de nuestra espiritualidad sino que la Virgen entiende ocupar su lugar de manera muy oculta, por supuesto, pero muy real, en nuestros corazones y en nuestra Comunidad. Ella es nuestro modelo de vida y nuestra madre que nos enseña a vivir nuestra espiritualidad cada vez con mayor profundidad.

Tras los pasos de San Luis María Grignon de Monfort, comenzamos cada día con nuestra consagración a la Virgen María. Por medio de ello queremos entrar en una relación comunitaria y personal con la Madre de Dios y dejar que María sea la guardiana de la Comunidad.

 

Consécration à Marie

 

Je te choisis aujourd’hui,
Ô Marie,
en présence de toute la cour céleste
pour ma mère et ma reine.
Je te livre et consacre,
en toute soumission et amour
mon corps et mon âme,
mes biens intérieurs et extérieurs,
et la valeur même de mes bonnes actions
passées, présentes et futures,
te laissant un entier et plein droit
de disposer de moi
et de tout ce qui m’appartient
sans exception, selon ton bon plaisir,
à la plus grande gloire de Dieu
dans le temps et l’éternité.

Saint Louis-Marie Grignion de Montfort